Desnudo y a punto de bañarme una frase se me vino a la mente. Traté de ignorarla y me metí a la regadera. A cada momento me susurraba que la escribiese. Quise soportar pero aumentó de ritmo y volumen hasta que comenzó a gritarme a quemaropa y lastimarme los oídos. No resistí. Mojando el piso y tapándome inútilmente las orejas salí a tomar un plumón del escritorio. Al regresar la escribí en los mozaicos:
" Sacarte una lágrima tan grande que te duela al salir y te saque otra lágrima tan grande que te duela al salir y te saque otra lagrima más grande que... "
Ya bajo el chorro de agua me puse las manos en la sien a manera de formar una cuña y que el agua se me acumulara a la altura de los oídos. Permanecí así un momento, escuchando el sordo sonido del agua viajando a través del agua misma, sintiendo como las gotitas se reventaban en mi frente y párpados. Al salir de bañarme me di cuenta de que el agua había salpicado las letras. Parecía como si la pared estuviese llorando lágrimas de tinta.
1 comentario:
Eres poesía. Bienvenido, yo soy tu sombra.
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